
Hoy he visto amanecer corriendo en la Dehesa de Navalcarbón bajo una lluvia fina, sin animo de ponerme romantico, de esos días en los que te fundes con el entorno y te sientes parte de él. La cuestión es que hoy no trabajaba y en el puzzle familiar encajaba entrenar a primera hora de la mañana. Y tan a primera hora ha sido que he salido de casa a las 7:45 con un vaso de agua y una magdalena de pueblo en el cuerpo.
Lo dicho que he rodado una horita por el pinar con un estado del piso ideal por lo húmedo y bajo una lluvia fina a ritmo de 4.15 el km... be water...
El resto del día he estado recreando en mi mente esos momentos...


